''I had a really good childhood up until I was nine, then a classic case of divorce really affected me.'' (Kurt Cobain)

jueves, 9 de julio de 2009

Triángulo destructivo

Me desgastaste. Simplemente es eso, me consumiste por completo. Si soy yo? No de ninguna manera. Esto que ves acá no soy yo, son restos, son carroña. Mi cuerpo es ceniza, ya nada resta luego de los roces de tu piel. Mi ego en su máximo despojo, desterrado, rechazado por tu vanidad. Hasta mi escritura es detestable, acabaste con mis deseos y la inspiración. Se supone que mi mano debería fluir libremente por la desdicha, e inmortalizar las palabras más amargas con ese tono de fuerte infortunio; pero realmente son tan débiles. Mi mano en si es débil, mi pulso no es el mismo, es flojo; me atrevería a decir que hasta la pasión me la jugué por completo en vos.
Estoy agotada. Sos vos, es ella, soy yo. Hasta yo pateo para mi propio arco.
Un triangulo un tanto abusivo. Abusa de la resistencia, la paciencia, del afecto. Una batalla de tres, con un rival algo débil e indeciso; algunas veces contra los vestigios de uno, otras veces con la nada misma.
Me presentan un mar de ilusiones y yo no hago más que ahogarme en el.
Ella, ella en mi pasado, pero siempre presente. No la espero más, sé que no debo hacerlo, sé que es en vano. Pero aún así sigue siendo parte de mí, siempre será parte de mí.
Vos, distinto amor, diferentes intenciones, pero sin embargo igual. El mismo destino vacío. Me anticipo al final, este no es una intriga para mí esta vez. Sé que debo evitarte, sé que debería renunciar. Pero mi veredicto sigue siendo el mismo, te elijo. Te elijo ante todo.
Me desgasté. Simplemente es eso, me consumí por completo. Que si estoy apenada? Sí claro. Volvería hacerlo? Por supuesto.
Luli Soto

A todo o nada

Retomamos siempre la misma discusión. Yo estoy segura, desearía tan solo en esta oportunidad que dejaras de preocuparte por mi bienestar. Yo voy a estar bien, lo prometo. Mis instintos que me guían hacia esta resolución son seguros, fieles a su osadía. Que mi cuerpo y este impulso carnal luego se hagan responsables, momentáneamente no lo dudo, te lo estoy pidiendo... dejá de reprimirnos. Te quiero acá conmigo, con tus contratiempos y tus indesiciones, sos una tentación a la cual no me puedo revelar; pareciera que tus caricias exterminan mi espíritu revolucionario. Esta es mi determinación, estoy convencida de que no debes echarte atrás, no podes alejarte. No por capricho u obsesión, sino simplemente porque tengo esta sospecha de que hay algo aún más agudo que me aferra a vos, y la resistencia es tan débil y el sentimiento aun más pasional que el sexo. A pesar del tiempo y los percances, perdura.
Mi piel actúa por antojo y no por juicio; estando tan próximos es difícil acudir a la cordura. Ciertamente el deseo y la razón jamás fueron buenos amantes. Parece irrazonable, y lo es realmente; pero me niego a renunciar. Elijo el desgaste, el encarcelamiento y esta demencia provocada por los celos, pero ya te lo he dicho: No debes alejarte.
Yo estoy dispuesta. Ya tiré mis cartas, aposté el juicio y la libertad, no temo jugar, y ni el mínimo pliegue de mi cuerpo siente algo siquiera parecido al temor. Es tu turno, son tus cartas, es tu jugada. No pido que dejes ganarme, mis suplicas son únicamente para que te movilices. Debo admitirlo, me tenes acorralada y mis chances son mínimas. Es a todo o nada, y solo resta decir: misericordia, por favor.
Luli Soto