Toma su café, sin quitarle la vista de encima.
Nunca me mirás fijo. Parecería generarte un mayor placer contemplar aquellas sábanas o incluso el techo, sin advertir ni la más mínima expresión de mi cuerpo. ¿Acaso mi forma te es tan insignificante... tan desdeñable? Mis manos no merecen tu piel, sólo el abandono.
Desearía ahogarte en mis pupilas, en mi pecho. Fijarte en mí. Sentir un mínimo reparo de tu boca.
Me pregunto si pensarás en mi cuando hacemos el amor en mi habitación, o estarás deseándola a ella, llorándola, evocándola. Sé que mi cuerpo no es siquiera idóneo de su representación. Padece la idea de proyectarla en mí, lo atormenta, lo lastima; e intenta el roce más ínfimo y modesto. Y qué hay de mis anhelos, mis ansias? Sucumben con la satisfacción. Pero... es aquello realmente importante?
¿Acaso alguna vez has soñado despierto con mi cuerpo? ¿Alguna vez lo habrás deseado?
Encontrarás el olor de mi piel irresistible? Lo buscarás en tu almohada, o en tus sueños? En cada pliegue de tu ser.
Pierde la mirada en la ventana, observa los cristales sumidos en el invierno. Fuma una pitada, sus dedos sienten el arder del tabaco, percibe su aroma y sus ojos distinguen aquella niebla gris. Se empañan, se inundan en pesares. Desciende la mirada, reprimiéndola, ocultándola.
¿Qué estabas buscando en mí? Era sólo lo tabú, el sexo, el desespero. Es tu insatisfacción, tu miseria, mi rendición.
Alza la mirada, abrumada en una gran congoja. Duda, pero no se deshace de sus pupilas.
¿Que fue aquello que encontraste que no te deja abandonar? La culpa, el sexo evidente o la libertad?
-Yo ya no quiero estar con vos, pero tampoco puedo superarte... Así que, te lo pido por favor, ayudame...
-A superarme? Está bien.
Y luego la besó.
Luli Soto
''I had a really good childhood up until I was nine, then a classic case of divorce really affected me.'' (Kurt Cobain)
lunes, 28 de junio de 2010
lunes, 14 de junio de 2010
Sudestada
Cigarrillos pasados por agua y cielos grises, corazones despechados. La piel impermeable cubierta de marcas que la lluvia nunca supo borrar, y labios que se aniegan en reclamos. Me ahogo en la envidia de un sexo ausente, fumando mis deseos hasta la colilla.
El cabello húmedo roza mi mejilla y las lágrimas se confunden con gotas. Nunca conocí a nadie que me deseara tanto, que me quisiera tan poco.
Corro y me consumo entre saltos y charcos, entre autos y semáforos. Ya no me resguardo de lo que me atormenta, sucumbo ante el olvido, y ansío disiparme en la infinidad de estas cuadras. Y sin embargo, regreso al mismo lugar.
Me despojo de la ropa ya hecha agua, deseando así desprenderme de algún pasado, transformando tu aroma en humo, tus besos en cenizas.
Luli Soto
El cabello húmedo roza mi mejilla y las lágrimas se confunden con gotas. Nunca conocí a nadie que me deseara tanto, que me quisiera tan poco.
Corro y me consumo entre saltos y charcos, entre autos y semáforos. Ya no me resguardo de lo que me atormenta, sucumbo ante el olvido, y ansío disiparme en la infinidad de estas cuadras. Y sin embargo, regreso al mismo lugar.
Me despojo de la ropa ya hecha agua, deseando así desprenderme de algún pasado, transformando tu aroma en humo, tus besos en cenizas.
Luli Soto
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