En un vano intento, trato de tomarte; pero tu espiritu ya se encuentra demasiado alejado de mi realidad, y nos cruzamos en el mismo espacio, pero a distintos tiempos, con diferentes deseos. Y nuevamente te estas apoderando, me estas descolocando, pareciera que tu boca indecisa me ordenara caprichos que no puedo cumplir. No soy capaz de atravezar la ancha línea de mi tiempo, y seguis tirante y constante, empujandome contra mi voluntad hacia una brecha que no puedo cruzar. Y la simple sensación de descontrol que generás en mi, desgarra cada uno de mis sentidos y los convierte en siervos de tu voluntad;mi instinto de supervivencia trata de superponerse a mi mente, pero el deseo siempre es más fuerte. Y esa sensacion iracunda.. enerva mi sangre, aumenta el ritmo cardiaco, y pierde la razon del ser; y tan solo resta esa desmesurada necesidad de arrancarte de cada centimetro de mi piel, aunque haya que desgarrarla, aunque tenga que desaparecer.
El temor me cautiva, y la desesperación lo alimenta. Fámelico y gobernado por la gula, jamás podría haber sido algo bueno. Y un temblor recorre cada músculo, cada hueso, y cada vez es más presente el tiritar de los dientes, y el lagrimal comienza a trabajar, no por dolor ni felicidad, sino por temor, por desesperacion.
Mil voces dentro de mi ruegan que te detengas,pero mi mirada cautiva no soporta el hecho de ver que te alejas, y mis brazos esclavos te toman, te exclaman que vuelvas, y yo misma me privo de mi libertad al elegirte a vos ante todo lo demás.
Un perfecto y fatal triángulo amoroso. La pasión, el desespero, y la necesidad.
Luli Soto
No hay comentarios:
Publicar un comentario