Odio. Pausa,odia,muere.
La tristeza se ha promulgado sobre el crepúsculo del frio anochecer,la brisa helada ha evocado el pesar de la noche.Una ráfaga de melancolia tiraniza la habitación, la luna ya no es visible. Oscuridad. Se oyen las súplicas provenientes de los recovecos ocultos del alma. Silencio, la noche calla. Se siente el dormir del cuerpo, la pérdida del alma, se aleja, se marcha, se pierde. Llora, suspira. Deja florecer de las entrañas de su ser, los lamentos, la pena, la desgracia. La soledad ha surtido efecto sobre la conciencia de las miserables victimas; desean, pero no pueden; quieren, pero no tienen;necesitan mas carecen;luego perecen. Cambia para sobrevivir, muere para poder vivir. Es el ser velado, quien llora mas no se oye, quien lamenta mas no se siente;quien verdaderamente es, sin embargo no se ve. Oculta, engaña,finge.
Odia. Revela su más profunda ira hacia los personajes siniestros que han despertado la rabia del propio ser. Tan hostiles, tan perversos, entierran el alma en el seno de las tinieblas. Castigan, no dan margen a la benevolencia, no persiven, no comprenden. Y poco a poco, paulatinamente, consumen la esencia, la agotan, la extinguen. Y solo eso resta, un cuerpo vacio, carente de sentido,tan solo materia, tan solo carne y huesos.
Luli Soto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario