Es necesidad, una necesidad incrementada por la falta de voluntad, carente de independecia, guiada por el deseo. Lo desea hasta necesitarlo; pero es un deseo inconciente, libre de causas y consecuencias,que se deja llevar por el impulso y no por lo correcto, y asi, nos guía hacia la deriva. Ella lo quiso, siempre lo habia querido; y cuando pensó que lo habia conseguido, se refugío en sus brazos, para nunca jamás marcharse de ahi. De alguna manera su sola presencia la hacia sentirse protegida, querida, viva. Era placentero para ella, era reconfortante sentir la protección con tan solo saber de su existencia. Le gustaba, le encantaba, lo amaba. Y el deseo, poco a poco, la impulso hacia la necesidad. Parecia ser que aquella sensacion le daba un respiro, era una bocanada de aire nuevo en su boca, era un nuevo latido; parecia ser que aquella sensacion era la calma, era su paz interior.Para ella eso era el todo, la gloria en su cumbre más alta. No había nada que pudiera reemplazarlo, nada que pudiera mejorarlo, porque simplemente eso era lo que ella queria, o al menos lo que creía querer. Y es que tan solo.. ¿Exíste alguna sensación más reconfortante, más plena, o más placentera; que la del saber que tan solo una mirada, puede sumergirnos en la absoluta felicidad, hacernos encontrar la paz, y brindarnos esa seguridad? Eso, es el elixir de la vida, es la impresión de juventud en la más antigua vejez, es la calma en los tiempos de cólera; y es precisamente eso,aquello que lo hace tan necesario, tan adictivo. Y es que, existe ese tipo de amor, el cual nos da un aliento adicional cuando más lo necesitamos, pero no se ha de olvidar aquel amor, que hasta el último día de nuestras vidas,nos quita el último respiro.
Luli Soto
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